Rehabilitaciones discutibles

Maldigo la hora en que dije que estaba listo para el tratamiento, porque ahora tenemos en la casa un alma penitente que llora su adicción mientras nosotros bailamos un tango posmoderno entre cuatro paredes. Los días pasan como barridos luminosos, y deshojamos sin ganas el calendario de una rehabilitación fuera de control, casi sin esperanzas. A esta altura ya no sé qué vino primero, si el sueño malhumorado, la acidez o el bloqueo creativo. Tampoco me molesto en contestarme, porque desde hace quince días sólo me comunico con el mundo a través de gruñidos de distintas intensidades (un “grrrr” es sí, un “GRRRR” es no).

El lenguaje se simplifica a la hora de sobrellevar procesos nefastos e interminables, pero eso no sirve para llenar un currículum.

Nombre completo: AY, JOSÉ.
Estado civil: ATURDIDO.

Cada vez que me siento frente al monitor es como si me enterraran en un cofre de telgopor, en lugar de manos tengo dos arañas pálidas y locas que saltan sobre el teclado al ritmo de un mambo incoherente que no me permite cumplir con algunas entregas pautadas. Todo es lentitud, ceremonias tortuosas para que nuestra hija concilie el sueño. Las siestas tienen preludios de una hora de gritos pelados, alaridos desgarradores y pedidos coléricos.

Publicaciones como autor y coautor: VAYAN A TOMAR POR EL CULO Y OTROS BREVES RELATOS.

Lo más fácil, claro, sería abrir la heladera, sacar Eso y mandar el tratamiento a la mierda. Yo soy el monarca del Principado del Facilismo, cuanto menos cuesten las cosas, mejor. Así he perdido trabajos importantes y amistades verdaderas y nunca me he quejado. Hasta hoy:

—No, hija. No te puedo dar Eso.

Los compromisos me aterran. Soy de los que se pasan horas frente a un papel antes de firmarlo. Cuando mi mujer me propuso echarle una mano a la pinina con esto de su adicción, tuve que armarme de valor y por primera vez, no mostrarme cobarde:

—¿Estás listo, estás seguro?

—Sí, claro.

Entonces fuimos hasta la habitación y hablamos con la pequeña, le explicamos que era el último día, que la ayudaríamos a terminar con su dependencia, porque eso es mucho mejor.

Y sin embargo, por alguna razón, Eso sigue estando ahí, al alcance de la mano, como si fuera una jeringa sedienta sobre una cuchara oxidada que se calienta con un encendedor, como si fuera una línea de cristales blancos a punto de tomar vuelo hacia el canuto enrollado de un billete.

La paranoia me dicta que tal vez esta prueba tenga una doble función: a pesar del pacto preexistente, yo me dejo caer en el suelo frente a la heladera y me tiento con hacer trampa a cada rato. La carne es débil.

Cargos de gestión académica:
PRESIDENTE DEL COMITÉ “SEÑORES QUE DORMITAN EN UN SILLÓN”.

La gente que me conoce ya no me reconoce. Perdí algunos kilos y lo que antes tenía por sonrisa ahora es una mueca horrible que hago mostrando los dientes. Mi mujer trabaja doble turno y yo he firmado contrato para volver a cumplir tareas supervisado por jefes. En ese frenesí nos hacemos tiempo para atender a nuestra pequeña alma penitente. Las siestas son horribles, sí, pero la noche es lo peor: hay cabriolas, llantos, patadas y toses que a veces terminan en vómitos.

Actividad profesional que desempeña: ENFERMERO EXISTENCIALISTA CON LOS HUEVOS ESTRANGULADOS POR LA PRESIÓN.

A todo el mundo le gusta reflexionar sobre la paternidad. Hay cada pelotudo teorizando al respecto, que dan ganas de llorar. Donde quiera que vaya me cruzo con pseudo expertos, huevones con tesis y estudios de campo, empiristas, funcionalistas, gente de izquierda y Kirchneristas. Todos saben más que vos, siempre.

—Los chicos son todos iguales, no hay que darles mucha bola.

O:

—Una buena pateadura a tiempo les ahorra dolores de cabeza más adelante.

Lo cierto es que ninguno vuelve a una casa donde los vidrios cimbran, ninguno tiene los nervios destrozados. Nosotros la vemos a Ingrid y lloramos, abrimos el botiquín y se nos caen los mocos, nos tocan bocina y pedimos perdón.

Experiencia docente: QUIERO QUE ME ENSEÑEN A NO ASESINAR.

A veces, cuando una somnolencia me embriaga y termino haciendo reverencias sobre los libros, pienso en la ciudad. Córdoba sigue desdoblándose del otro lado de mi puerta, la gente taconea el centro esquivando puestos ambulantes, depositando cheques, oliendo cartoncitos con muestras de perfume, ladrándole a los celulares, dejando caer limosnas.

Que las vidrieras se encarguen de grabar las máscaras de los que están haciendo funcionar el mundo. Que los que pelean, peleen. No hay mucha diferencia entre las batallas que unos y otros libramos: allá ustedes haciendo que palpite el músculo del orbe; acá, en barrio Parque Capital, a diez cuadras de la ruta, a mil kilómetros del descanso, nosotros libramos una contienda modesta e improvisada, pero que creemos, también, indispensable.

El resto es historia, mi estimado.
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25 comentarios to “Rehabilitaciones discutibles”

  1. Dayana Says:

    Me jugaba a que era la mamadera en lugar del chupete.

    Esperemos que tu hija no se avive como yo: me sacaron el chupete y empece a chuparme el dedo hasta una edad que fue lo suficientemente avanzada como para que mi madre se lo cuente a mis novios burlandose de mi.

    Ahí ellos empiezan a entender muchas cosas.

  2. juan Says:

    estado civil:aturdido concuerdo totalmente….

  3. juan Says:

    me toco un bob esponja minimalista ^^

  4. Walterio Says:

    ¡Hay que recuperar el “chupetómetro” de Carlitos Balá!

  5. nene Says:

    Heavy, ser papá.
    Heavy, que cuanto boludo se te cruza, pretenda darte consejos como si ‘todos los chicos fueran iguales’.
    En fin, que pase pronto.
    Abrazo.

  6. j.karmakiller Says:

    yo me chupe el dedo hasta que me salieron los dientes torcidos, carajo.
    Pero me di el gusto, será de Dió.

    Igual, NUNCA cejamos en el empeño de chuparnos el dedo, de regfresar a la infancia inocente e impune.
    A muchos nos sirve aún.

    Perdon si no se me oye bien, tengo el pulgar en la boca.
    Abrazo sr.

  7. Federico Gauffin Says:

    Yo nunca che… Ni chupete ni adicción con la mamadera. Pero hasta hace un año atrás fumé como un condenado. ¿Tendrá algo que ver esto con la fijación oral?

  8. vagina way Says:

    Pobres niños… ja ja. Habría que probar en nosotros si de un momento a otro nos sacan el pucho y la coca, sin posibilidad de volver a verles el “pelo”… otra que llantos y patadones, no?

  9. Sabri Says:

    Pobre pequeña, pobres padres…
    Paciencia y amor alcanza para superar este trance, y no será fácil pero van a tener las dos cosas segurísimo.
    Éxitos!
    Y besos.

  10. Diego Says:

    …”como si fuera una línea de cristales blancos a punto de tomar vuelo hacia el canuto enrollado de un billete.”: que imagen!, roza la apología, ja.

  11. elrober Says:

    Bolooooo!!!!! mi señora está embarazada!!! no me podés hacer esto!! vos a quien consideraba el adalid de los papás babosos y orgullosos de sus penurias paternas!!!! el otro de ocho años que tengo fué un santo hasta el año de vida durante el cual sólo durmió, comió y cagó, ahora ya no se lo que la vida me depara. Estoy desamparado, asustado, desconcertado….

  12. Eleo Says:

    Hola Josesito, tanto tiempo….noto un poco de low profile en tus escritos….
    te mando un beso para vos y la flia.
    suerte con el ssshupete!
    eleo

  13. vagina way Says:

    “No te puedo dar ESO” ja, el innombrable

  14. otra eli Says:

    hola! que tema este del chupete, yo aun recuerdo con angustia y dolor la noche que me sacaron el chupete …entiendo ahora a mis padres con este relato..dicen que lloré muchas noches desconsoladamente. No les quedaba otra, pobres, tenía 4 años ya y tenía que entrar al jardín sin chupete!! Obviamente después de esto ortodoncia toda la infancia..

  15. SUGUS(ats) Says:

    que historia!!!! mis padres creo sufrieron lo mismo… cuando tenia cuatro para cinco, justo para entrar al jardin, de bebe nunca quise el chupete, lo agarre una vez cuando me enfermé y nunca mas lo largue!!! jajaja me amenazaban de todas formas y yo no queria largarlo, se me burlaban en la calle los nenes (porque yo era alta para mi edad) y nada… a mi no me importaba. Hasta que me lo pidio un amigo de mis papas, que me dijo que era para su gatito que estaba enfermo y yo se lo di sin ningun drama… cosas que pasan… en nuestras cabecitas de niños… le crei… jajajaa
    BESOS y mucho exito con esta experiencia que hara que ames muchos mas a tu hijita (jajaja… lo dicen mis mentirosos padres)

  16. Moyosuite Says:

    gracias a dios a mi hija le quedan 10 meses mas! no se que festejo si a mi se me viene lo mismo…aguante ahi que son un par de dias segun me dicen. suerte

  17. Eli Says:

    Jose; me gustaron mucho los dos parrafos finales. El desdoblarse, el ver que mas allá de tu paternalrealidad hay otra que sigue que no para que podría parecer mas importante pero que es apenas tan importante como “tu realidad tras las puertas” y viceversa.
    y las notas de humor en margen derecho son buenisimas, muy interesante el recurso.

    nota al margen: hasta que leí los comentarios pensé que ESO era la coca cola, jejeje, es que no tengo hijos y… se nota!

  18. Jackie Says:

    Con el riesgo que los padres de última generación me puteen, (lo cual me importa un reverendo… ejem)…. darle a “eso” un baño en salsa de putaparió, podría librarlos de cualquier berrinche semejante a una posesión, aunque se corre el riesgo de que la adicción pase de eso al picante…

  19. paula Says:

    tenía nueve años y seguía tomando mamadera… me la enchufaban a la mañana para que me vaya despertando, y yo como buena mamona sin abrir los ojos la atrapaba con la boca como si fuera el mejor de los manjares… hasta que un día la simpática de mi hermana, mayor que yo por un año, junto con su amiga, muy sigilosamente se pararon al lado de mi cama, y mi hermana me puso el dedo en la boca y yo BARTOLA TOTAL se lo empecé a chupar como si fuera la tetina. Me despertaron sus carcajadas…
    Después de ese trauma, nunca más mamadera… qué vergüenza…

    Me da mucha tristeza tu bebe, víctima del chupete, debe estar sufriendo horrores…😦

  20. Luchino Says:

    Y si probamos al reves? Todos empecemos a usar chupete… vamos a tener la calma de los niños, los niños van a volver a ser un amor y no reprimiriamos un instinto natural…

    Además imaginate a tu suegra o tu primo con un chupete, nos matariamos de risa todo el día…

    Piensenlo…

    Un Abrazo José, Te ves al rato…

    PD: VOLVI!!!

  21. usiku Says:

    Hola José, los compadezco a los tres x la falta de ESO, pero me imagino que uds. deben tener claro porqué es necesario que nikki deje el chupete…igual lamentablemente es muy chiquita para entender las historias del orto que se nos ocurren a los padres para explicarles porqué han caído en desgracia…yo le mostré a la lucre un chupete hecho mierda y le explique que la perra se los había comido todos, el pobre can fue odiado por años. Claro que la lu ya tenía 4 años y era hora de superar la etapa. Creo que Garcia Marquez escribió una novela (no me acuerdo cual) en que la protagonista solo podía llegar al “clímax” si el amante de turno le ponía un chupete en la boca…. como imagen es bastante perturbadora pero por algo la habrá usado el márquez, debe ser que la fijación oral es algo para toda la vida. Y acá podría seguir hilando en que para los psicólogos algunos nos quedamos fijados en la etapa oral, otros en la anal, etc y quéseó pero ya es mucho divague asíque cortemos nomás. En fin, mucha suerte jo, que sean pocos días y pase rápido, besos

  22. euge Says:

    Permisssssooooo… Un placer volver José. Nunca defraudás! La historia es genial. Me da un poco de miedito esto de la maternidad visto de esa forma… En cuanto a mi, ya que estamos en tren de confesiones, el chupete y yo nunca nos caimos bien, cero onda, si en cambio hice amistades yo tambien con el dedo, me lo chupaba, con pimienta, sal, tierra, talco, lo que que se les ocurriera a mis padres que podia no gustarme, igual iba a la boca. Guardaba ese dispositivo de plastico debajo de la almohada, bien prolijita desde bebé. Este habito de dormir con dedo lo mantuve como hasta los 10 años, se extendió por demas la etapa creo, no?

    Saludos!

  23. Fraga Says:

    me encanta su revista!!!!! No dejo de leerla!!!!! Muy buena la galería que le dedicaron a Ares!!!!

  24. alimarse Says:

    woooooow Cuanto texto! Cuanta Redaccion!

    Excelente. Paso nomás!

    Saludos!

  25. Martín - Aquende Libros Says:

    Hola José, viene medio atrasado mi comentario, pero no me importa.
    Sé por buena fuente que esto que te pasa es cierto.
    Te cuento mi experiencia:
    Mi hija se olvidó el chupete en la casa de su abuelo, justo el día anterior a salir de vacaciones. Como era su fetiche, no aceptó su reemplazo por otro chupete, así que, al volver y reencontrarse con él, como habían pasado unos cuantos días sin usar nada, simplemente no lo quiso más.
    Si aún no te funciona ningún método, y el síndrome de abstinencia los está matando, probá esto, cambiale el chupete, si se había encariñado con el otro no lo va a querer, y en una de esas lo deja definitivamente.
    Ahora bien, si le toma el gustito al nuevo, jodete hermano, qué querés que te diga.
    Un abrazo.

    PD: Ya volví a la librería.

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