Por la mitad

IMAGENEsta parte del año me encuentra siempre con la mesa de luz sucumbiendo bajo el peso de libros por la mitad.
Tengo en la cabeza seis o siete números de página memorizados: La Sombra del Agua, de Fernando López; La Historia de Lisey, de Stephen King; Nieve, de Orhan Pamuk; Doña Flor y sus dos Maridos, de Jorge Amado; Cuentos que me apasionaron 2, seleccionados por Ernesto Sábato; Pandora en el Congo y La Piel Fría, de Albert Sánchez Piñol (los estoy releyendo).
Daría una bolsa de monedas de chocolate por una revista Gente para entrar al baño a cagar sin tantas letras.
O una Caras.
Se hojean rápido, se descartan, no molestan, a veces traen un culo, y la mayoría, un montón de titulares muy graciosos, cuando no vienen con notas que de tan bizarras dan ganas de comentarlo.
Cuando decido atravesar la puerta de la habitación de azulejos acompañado de un libro, sé que al salir correré el grave riesgo de caer, porque las piernas se me inutilizan. Luego de unos, digamos, diez minutos ahí sentado, y habiendo pasado algunas páginas, el trámite inicial pierde todo sentido y lo único que importa es seguir devorando las hojas, buscando lo que yo llamo “estructura memorizable”, que viene siendo una parte del texto que se pueda identificar con facilidad para retomar la lectura. Y demoro, porque el inconciente me dicta que debo seguir, que ya vendrá una parte mejor para tirar el ancla. Mientras tanto, las piernas se me duermen y se me solidifican, convirtiéndose en bloques de cemento erizados. Al pasar al bidet, cuando por fin libero los muslos del peso del resto del cuerpo, un estallido de sangre me recorre con vigor hasta los zapatos. Entonces debo apurarme, salir de ahí cuanto antes y buscar una silla o un banco, algún lugar donde echarme hasta que las venas se desdoblen, se flexibilicen, vuelvan a enderezarse. De lo contrario, como me ocurre a menudo, mis extremidades se acalambran dolorosamente y cada paso es imposible, cada vez que el pie toca el suelo un golpe eléctrico me recorre masticando mis pantorrillas hasta estacionarse en mi cintura.
Duele. Leer en el baño duele.
Decía que para esta altura del año siempre me pasa igual, me atoro y no puedo parar; evito pasar frente a la biblioteca porque me tiento con algún título y me lo llevo a la cama, donde me paso un buen rato estudiando la portada, las solapas, los índices, las páginas de los datos de impresión y derechos de autor, hasta que me decido y lo abro, seducido por la relectura de alguna idea, de alguna frase, de algún capítulo, de algún diálogo.
Pero el corazón me traiciona y me digo que nada mejor que empezar por el comienzo para llegar a esa parte bien empapado.
De la misma forma, soy igual de peligroso recorriendo supermercados y librerías. A pesar de que prometo no gastar dinero que necesitamos para otra cosa, cuando veo un libro a buen precio, me entrego, convencido de los más absurdos autoengaños: que veinte mangos no es anda, que por esa plata no me dan ni un viaje en taxi hasta mi casa, que es lo que gastamos en un almuerzo, que… y listo, estoy en la caja pagándolo.
El problema que tengo con los libros es que no soy disciplinado. Ojo, que no soy un buen lector, que no me considero un erudito ni mucho menos, yo leo por el placer de leer, por la búsqueda reiterativa de la compañía para determinado momento. En ese sentido me siento un Maestro DJ para ponerle ambiente a mis estados de ánimo. Si estoy bien, hay determinados libros que sé que me van a poner mejor. Si estoy maso, hay determinados libros que sé que me hundirán por completo o me levantarán, dependiendo de la tendencia del momento. Y si estoy liquidado, si estoy tratando de subir a la lona, bueno, me le animo a cosas que en otros momentos rechazaría por inapropiadas.
Todo esto iba a que estamos a mitad de año, y a que tengo siempre en esta época la misma cantidad de libros sobre la mesa de luz, la cocina, el living, el estudio, el piso del baño.
Todos por la mitad, todos señalados de memoria, esperando.
Eso es lo lindo de los libros.
Saben esperarnos.

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49 comentarios to “Por la mitad”

  1. Dr. CroW Says:

    Me pasa lo mismo (con los libros, no con cagar). Se amontonan medioleidos por todos lados y los miro y me da culpa. Tengo la ¿paranoica? idea de que los libros me miran con bronca, como pensando “hijo de puta, nunca me terminaste” y yo les devuelvo un telepático “bueno, macho, ya la vamos a seguir en cualquier momento”.

  2. LEO Says:

    Tengo varios libros con señaladores. Estoy empezando a retomar algunos que olvide. Ayer termine Los Lanzallamas, de Roberto Arlt, estuve un año y medio leyendolo. Es un libro muy bueno, pero denso, y ya no lo podía hacer esperar más. Ya habia perdido el hilo, pero por un deber moral me decidi terminarlo.

  3. Gof.- Says:

    Cosa loca esta de los libros… Disfruto comprándolos pero los leo muchísimo tiempo después. Esto de vivir a lo loco no me deja disfrutarlos como realmente se lo merecen.
    Con respecto a lo del baño… No es mi lugar favorito de lectura ché. Lo de las piernas acalambradas es un suplicio, y apenas puedo soportarlo!! En mi caso, es un trámite rápido… Y más con estos fríos!!

  4. cristian Says:

    esta es mi primera vez leyendo varios al mismo tiempo. No se porque no los señalo tampoco. El que más me perdono haber dejado,hace dos años, a la mitad es la insoportable levedad del ser.

  5. cristian Says:

    quería escribir el que menos me perdono, pero no se será que mi cerebro no dice lo mismo?

  6. nene de antes Says:

    Para el ñoba yo no cambio par nada los practiquísimos compactos de editorial anagrama. Buko da con el cagar. Carver también.
    Gente y Caras se las dejo a los adolescentes. Por lo de los culos, digo

  7. nene de antes Says:

    y si de leer se trata, es raro. este año no estoy leyendo nada. será por la mudanza, será por el laburo….no sé. es raro.

  8. hectorimbo Says:

    Cuando se necesita leer en el baño hay muchos problemas; mi hermana cuando no tiene nada a la mano va a la cocina y busca un libro de recetas, extraña combinación. Y si hablamos de libros yo leo uno de Proust y teno unos 10 en la lista de espera

  9. amaliovilla Says:

    En esta casa (me mudé hace poco) no hay un solo libro.

    Extraño mis cuentos completos de Cortázar, los Evangelios, Rayuela, libros que no me canso de releer (quedaron en la otra casa).

    Así que para el baño, lo que siempre releo, son las etiquetas de los shampúes.

    ¡Quiero tener en una biblioteca!

  10. El_Agustin Says:

    Cuando entro al baño y estoy un rato largo… se me duermen siempre las dos piernas y me tengo que arrastrar hasta la cama, donde quedo un rato tirado hasta que me recupero.
    Que cagada que es cagar.
    En cuanto a la lectura en el baño, no hay mejor cosa que “la voz” de los días martes… es más, HOY ES MARTES!

  11. Pablo Giordano Says:

    Mi novia no me deja comprar libros. Lo que hagod espués de comprarlos es forrarlos con un portacubierda de apel ilustración de un libro de Jünger que compre hace cinco años, antes de conocerla. Así que hace aproximadamente cuatro años que (para ella) leo el mismo libro, y siempre me lo recrimina. Para disimular, trato de comprar libros más o menos del mismo tamaño que el de Jünger. A veces se me va la mano y ella me dice: amor, se te va a desarmar ese libro. Y qué querés…le digo… si hace como cuatro años que lo estoy leyendo.

  12. leandro Says:

    Jojana lo con lo del calambre me re cague de risa por que a mi me pasa lo mismo para el baño es un santuario de meditación .saludos Leandro

  13. leandro Says:

    Yo llegue a peinate buscando algo para leer en el baño .jajaja

  14. ceci Says:

    Mi marido lleva el libro de las Obras Completas de William Shakespeare…
    aclaro que tiene casi 2000 páginas…así que directamente sale rengo del baño de tan acalambrado que queda.

    Saludos.

  15. José Playo Says:

    Doc: el problema es que con el tiempo, algunos libros vuelven a ser nuevos libros, y ahí te quiero ver. Creo que fue Borges quien ponderó el placer de la relectura.

    LEO: Leíto, cabezón, tanto tiempo. Con Arlt me pasa algo extraño, sistemáticamente abandono sus libros a la mitad.

    Gof.-: lo importante es tener siempre un par de libros para cuando decidimos ponernos al día, ¿no?

    cristian: a mí ese libro me gustó mucho, pero tardé un buen rato en terminarlo, no sé por qué.

    nene: leí de Carver algunos cuentos, pero ni fú ni fá. Será que no fui buen DJ para poner a Raymond. Hank es bueno siempre.

    hectorimbo: también soy de los que agarran cualquier cosa para leer si estoy en apuros.

    amaliovilla: olvidé que también estoy releyendo Rayuela, pero por el formato no puedo decir que lo releo, digo, no aplica el término si cada tanto lo abrís al azar y leés dos páginas. Las mudanzas son lo peor. Las odio con toda mi alma.

    El_Agustín: si llevo el diario al baño lo leo de la siguiente manera: 1) contratapa de principal; 2) tapa de principal; 3) espectáculos/cultura; 4) Clasificados, y pará de contar.

    Pablo: ¿muy rebuscado, no podés decir que te los regaló un tío? Probá, es más sano.

    leandro: ¡ERAS VOS!

    ceci: a eso le llamo yo determinación, carajo.

  16. anita Says:

    Que bueno es darme cuenta que somos muchos los indisciplinados con la lectura. Esto es algo que en algunas ocasiones me aflige, pero me doy cuenta que es bastante común y no es tan negativo el abandono temporario y luego retomarlos.
    Hay libros para distintos momentos de la vida y estados animicos, por eso es sano tenerlos siempre a mano para que sean una verdadera compañia.
    A esta altura del año tengo 2 libros para leer en la mesa de luz; revistas y publicaciones que me ayudan a dormir sin tantas preocupación; otro libro lo llevo en la cartera, porque lo leo solo en el bondi, mientras hago lo largos caminos por Buenos Aires. Y unos cuantos aún sin empezar, pero como los ví en las mesas de saldos suplicandome que los llevara, bueno el deber de la solidaridad para con ellos manda…Ya tendremos nuestro momentos para intimidar…
    Un cálido abrazo y gracias por compartir.

  17. José Playo Says:

    anita: ¡También sos DJ!

  18. sabri Z cirkeril Says:

    Yo estoy leyendo 4 libros en este momento, pero jamás los llevo al baño, luego de haber hablado con un chino (vendedor de chucherías en el Barrio Chino, Bs. As.). Me dijo: Voz tené que hacel sudoku en el baño…. No sabia que carajo me decía hasta que me mostró un cuaderno de cricigramas extraños. Mientras que el revistero se rebalsa de Vivas, Caras y Gentes yo me quedo con mi sudoku.
    Lo recomiendo para quienes les gusta el ingenio y para aquellos que han probado el Activia y no les hizo una mierda

  19. ladransancho Says:

    faaa!!… los libros. Y sí. El unico placer mas agradable que el de leer, es el de releer. Me gustaria estar con seis o siete lecturas apiladas en la mesa de luz pero apenas tengo una que vengo arrastrando hace meses, cuando antes a esta altura del año ya habia cerrado por lo menos 3 o 4 mundos. Pero antes no laburaba, ni estudiaba, ni tenia novia denserio, ni responsabilidades y esas cosas de grandes. Antes tenía 12, 13, 17 años y leía. Hasta con linternita abajo de las sabanas leía. Tenia tiempo, ahora el tiempo nunca sobra, es una cagada… no, ni eso! si cuando voy a cagar tampoco leo ni una caras!
    Bue, cada vez me parezco mas a mis viejos, que terminaban dejando las lecturas placenteras para los 15 dias de vacaciones anuales… que asco. Ya me pongo con una novela.
    Lo bueno de los blogs como este es q puedo apovechar tiempo al pedo en el laburo y leer. Aunque sea cuentos cortos, reflexiones, etc. Pero nunca tranquilo, sino pispeando que no se den cuenta que estoy webeando. Pero sirve. Asi que gracias.

  20. Walterio Says:

    Si este texto fuera un manifiesto del lector moroso y desordenado, ya estaría firmando con los ojos cerrados. De repente sentí que eras mi “ghost writer”.
    Mi torre de Pisa literaria tiene por base una insufrible “Divina Comedia” en prosa que no se por qué no dono a la biblioteca de la escuela y me compro una versificada, luego sigue “Los Lanzallamas” también me cuesta Arlt, creo que lo disfruto en fragmentos porque es como beber miel directamente de una botella, le sigue “Pedro Páramo” de Rulfo que ni lo he hojeado aún, las “Obras Jocosas” de Quevedo (muy apropiado para el baño, en especial las “Gracias y desgracias del Ojo del Culo”), “Memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar, tan suntuoso en su prosa que me da vergüenza leerlo sentado en el trono pues me hace sentir un hereje, “El Corazón de las Tinieblas” de Joseph Conrad, (es el texto sobre el que se basó Apocalypse Now), “62 Modelo para Armar” de Cortázar y no se qué otros volúmenes porque de tan altos que están ya no alcanzo a leerles el título.

  21. Viejo Says:

    José, primero que nada muy picante el collage, y el tipo (que supongo que sos vos) está leyendo tu libro! “José lee a José”. “Piazzolla interpreta a Piazzolla”, ja. Che, no soy muy lector, tengo un cementerio de libros a medio empezar y otro a medio terminar, me divierten más los comics. Papel o digital, pero de a poco voy necesitando un poco de imagen y demás. El cementerio de libros se debe a que cada vez que voy al ñoba me llevo un libraco, no tengo preferencias. Creo que cualquier estilo es bueno para evacuar dudas, echar una losa, liberar a Nelson Mandela, tirar un tronco al río…

    Por otra parte, excelente la descripción del adormecimiento de las piernas! es tal cual, me levanto y me tambaleo, pero no sé si decir que es dolor, es más eléctrica sado masoquista la cuestión…

    A esta altura del año, tengo un montón de dibujos que quiero hacer, pero como soy un vago de mierda termino dándole masa a los jueguitos. Mi cerebro poco a poco se va convirtiendo en un postre Serenito. Qué buenos son los postres Serenitos…

  22. Erika Says:

    Yo estoy teniendo una relación muy particular con “El hombre que fue Jueves” de Chesterton. Primero lo leyó mi hija y se convirtió en su libro favorito. Cuando me lo pasó, empecé a leerlo en el subte (BsAs), y sin consultarme, se lo prestó a un amigo que jamás se lo devolvió, junto con “El gen egoísta” de Dawkins (uno de mis preferidos). Según él, sí se los devolvió y mi hija los perdió en el éter…
    Bueno, pasaron dos años y encuentro el libro a $2.- con prólogo y traducción de Alfonso Reyes, escritor muy querido y respetado por Borges. Para esto, en una salida, mi hija conoce a un biólogo molecular muy divertido, cuya primera conversación, en plena calle, trató sobre libros favoritos, y cuando ella le cuenta de “El hombre que fue Jueves” este joven le informa que un tatarabuelo suyo fue el mejor amigo de Chesterton, y él lleva su apellido: Belloc. Buscando en Google me enteré que inclusive fue una amistad muy famosa. Para terminar, todavía estoy leyendo “El hombre que fue Jueves”, y sólo lo hago en el subte y transportes públicos. Mi hija me apuró en estos días porque quiere prestárselo a otro amigo, ja!
    Creo que compartir esta historia acá, es también parte de la relación especial que tengo con este libro. Muy buen post, dedicado a los libros por la mitad!

  23. José Playo Says:

    sabri Z: el Activia y el sudoku… voy anotando. Al último no lo conocía, lo Googleo y veo de qué se trata. Besos.

    ladransancho: cómo somos, ¿no? Yo también me arrepiento de haber pospuesto mi actividad de lectura. Leer en vacaciones es muy de padres, no te lo niego.

    Walterio: leí la Divina Comedia (una versión ilustrada y con notas al pie), me pareció un libro muy lindo, pero terminé fatigado con tanto bajar para ver de quiénes se trataba. Buena definición de ARlt, suscribo. Rulfo y Quevedo me suenan a lecturas obligadas, estigmas de colegio, acá soy prejuicioso y no me les animo. Memorias de Adriano me lo recomendaron al menos cuatro personas respetables y siempre me ha hecho sentir un bruto, porque no me engancha. De Conrad, nada. Y 62 me resulta tremendamente difícil. Dicen que es un capítulo de Rayuela, ¿no? Con Rayuela tengo bastante.

    Viejo: (gracias por lo del collage) los comics últimamente me están saturando, hay una nueva tendencia en el dibujo (al menos para mí) que mezcla todo, que se vale de trazos vagos, de viñetas ininteligibles. Yo soy de la vieja escuela, la trasgresión en el dibujo me gusta cuando permite entender la historia de fondo. No sé, será que estoy viejo, Viejo.

    Erika: qué linda la historia que contás, ¿ves? ahora tengo ganas de comprar otros dos libros. Muy bueno lo de leer en el subte. Yo quería votar a un candidato acá en Cba que tenía el proyecto de poner ese medio de transporte, después reflexioné y dije “no, van a terminar rompiendo todo”. Y después volví a reflexionar y dije “no voy a romper mi tradición de votos impugnados por tener un subte”. No confío en los políticos como sí lo hago en las cosas que me digo, qué se le va a hacer.

  24. LEO Says:

    No tiene nada que ver con el post, recien enganche el canal Encuentro, estaban pasando un programa sobre humor cordobes. Y en una especie de proyeccion, mostraban la Peinate…que emocion

  25. José Playo Says:

    ¡ME CAGO EN EL PRESUPUESTO QUE NO ME DEJA PONER EL PUTO CABLE!

  26. leandro Says:

    jajaja que paso con el cable??

  27. pelado Says:

    Totalmente cierto José. Es una costumbre de mierda esa de leer en el baño, aparte de que te cagas de frío, algunos libros te atrapan y te ganas el odio de toda tu familia porque estás media hora en el baño. Me está pasando con ” El agente secreto” de Joseph Conrad. Muy buen libro, muy psicológico. Ojalá lo hubiera agarrado en verano.Por otro lado, no hay nada mejor que la perspectiva de tener un buen libro esperándote al lado de tu cama.Saludos.

  28. Pablo Giordano Says:

    No puedo decir que me lo regaló mi tío, porque ya le dije que lo que me regaló mi tío es el Ponny que tengo en el patio y tengo que alimentar y bañar, que en realidad es una excusa para internarme en el tallercito del fondo con mis cosas de aeromodelisto… ella nunca vió el Ponny, pero confía en mí desde la vez que le dije que iba a arreglarle el sistema eléctrico de la casa y confió… y lo hice 8en realidad llamé a un amigo para que lo haga) cuando ella llegó a casa me hice el que renegaba con unos cables del velador y se la creyo. Shhh, no quiero hacer mucho ruido con las teclas, estoy con la Notebook en la cama, y me lo tiene prohibido. Le dije que solo era un ratito para terminar un trabajo porque no me deja boludear en los blogs…

  29. Ve Says:

    Amí no me pasa muy seguido lo de dejar libros por la mitad. Generalmente si me parece un clavo, lo cierro y lo guardo hasta que esté preparada (¿?) para resucitarlo o dejarlo enterrado para siempre.

    Aunque también debo confesar que en estos dos últimos años compré varios libros y no me decepcionó ninguno (seguramente cuando me compre el próximo me voy a acordar de este mensaje y me voy a arrepentir de haberlo escrito..jajaja).

    De lo que sí estoy segura es de que cada libro se disfruta (o no) de manera distinta de acuerdo a cosas ajenas al libro en sí.

    Leer Bukowski si estoy mal, es más o menos como suicidarme intelectualmente…

    Saludos.

  30. Lore Says:

    Definitivamente no puedo con Arlt, hace dos años mas o menos que el señalador se quedó clavado en las tres cuartas partes de Los siete locos. Al lado de mi cama se apilan El obsceno pájaro de la noche de Donoso (un libro extraordinario), El limonero real, de Saer (la densidad de las atmósferas y climas narrativos me agobian), El libro de los amores ridículos de Kundera (en este caso un relectura) y todos ellos están siendo abandonados porque movilizada por la fiebre Gabo decidí volver a agarrar Cien años de Soledad. La primera vez me aburrió tanto que no logré pasar de los primeros 10 años, está vez estoy enganchadísima. He vuelto a comprobar que los libros nos esperan.
    No concibo la lectura sin señaldores, mi frágil memoria necesita marcas.

  31. Lore Says:

    Ahhh, me olvidaba: arriba del escritorio reina el gran Juarroz con su Poesía Vertical

    (ven lo que les decía de la fragilidad de la memoria…..)

  32. nene de antes Says:

    mirá vos, josé, a mí me pareció similar al Hank (sacándole toda la mugre y el bajo fondo, obvio), en su manera de escribir…
    me gustó Carver…

  33. José Playo Says:

    leandro: quiero y no tengo; la vida misma.

    pelado: en casa saben todos que cuando abro esa puerta con un libro, la cosa va para rato, y sí, me odian un poco. Totalmente lo de la cama, los pies perdidos entre las sábanas y la cabeza en un universo lejano. Una droga que recomiendo con los ojos cerrados.

    Pablo: uh.

    Ve: el lector por la boca muere. Me dejaste pensando con lo de Bukowski.

    Lore: somos varios los que tenemos conflictos con Roberto. No sabía de El obsceno pájaro, a Saer le tengo respeto sin conocerlo y el libro de los amores ridículos de Kundera me entretuvo bastante después de La Insoportable Levedad. Con Gabo tengo una relación particular, ningún libro suyo me ha recibido bien, nunca he podido pasar de la página 50 y tengo Cien años en pausa, esperando no desencantarme cuando lo tome por asalto. Juarroz tampoco estaba en mi catálogo. Voy anotando.

    nene: tendría que releerlo, de hecho, quien me lo recomendó lo hizo para ampliar el horizonte cuando agoté los libros de Bukowski. Será que iba con muchas expectativas…

  34. cristian Says:

    Jose: Yo cuando se te adormecen las piernas las dejo en la misma posicion y disfruto del masaje vibratorio de la sangre. Ya se que es raro, pero proba una vez y después me contas. Todo esmental. El problema es cuando uno necesita caminar inmediatamente, jode.

    Pablo: gamu, yo te tiro los centros por si no sabes. Parece piola tu novia, me imagino tu suegra, debe ser una dulzura!

  35. nene de antes Says:

    el que yo leí en el baño se llama “Quieres hacer el favor de callarte, por favor?” y ews ése en el que yo lo siento como un Bukowski pulido, si es que había algo por pulir en Buko, que me parece genial así, con toda su suciedad…

  36. José Playo Says:

    cristian: voy a tener que probar tu método.

    nene: el que yo leí es uno azul, creo que se llama “De qué hablamos cuando hablamos de amor”, creo.

  37. Ve Says:

    ¡Qué bueno! ¡Somos varios los que leemos a Buk!.

    José o Nene, ¿alguno vió/tiene Burfly o sabe dónde puedo conseguirla?

    Saludos…

  38. José Playo Says:

    Ve: yo la vi, yo la tuve, bajada de internet. Leí también Hollywood, el libro que Bukowski escribió después para narrar la experiencia, es realmente alucinante conocer la trastienda de esa manera.
    Datos anecdóticos (me encantan estos datos): la película se filmó en un bar donde Bukowski pasó una buena temporada. El bar es real, existe, e inspiró varias de sus historias, pero la elección de la locación fue casual. Buen tino de parte de la producción.
    Todos los extras de las escenas del bar son borrachos reales, gente que, por falta de presupuesto en el rodaje, se prestó “de onda” a participar.
    En la primera escena en el bar, el mismo Bukowski hace de extra. Sólo aparece unos segundos sentado en un taburete y tuvieron que acortar su intervención, porque, como estaba aburrido, puso en práctica un viejo truco de beber un sorbo y escupirlo para embocarlo directamente dentro de la botella. El director dijo que si dejaban esa toma, la gente sólo se fijaría en eso (que es realmente una hazaña) y no le prestaría atención a los actores.
    Es una muy buena película para el que ha leído los libros, gente que no sabía quién era me dijo que le pareció soporífera.

  39. Ve Says:

    ¿Y la tenés?. No te quiero poner en compromiso…pero si tenía ganas de verla, con tu comentario se me potenciaron…jaja. Y no puedo conseguirla ni bajarla “porque mi disco rígido se está quedando sin espacio”. Una cagada.

    ¿Viste Factotum?. ¿Qué te pareció?. Amí no me gustó mucho. Me decepcionó bastante. A esa la tengo en DVD y si querés te hago una copia.

    Saludos.

  40. nene Says:

    Barfly? Ésa es la peli donde le pegó el Bwkowskiazo a Mickey Rourke, no?
    Estaba buena, yo la vi de adolescente y no entendía nada.
    Ahora que la dejaron de pasar dos por tres en el i-sat, la quiero ver y no puedo.
    Ve, me sumo al potenciamiento de tu generosidad en eso de las copias de Factotum.
    Quisiera copia, confieso curiosidad…cómo podemos hacer???

  41. José Playo Says:

    Ve: la tuve, ya no la tengo. También vi Factotum. No me cierra Matt Dillon haciendo de Bukowski. No está mal, pero tiene mucha cara de Matt Dillon y Bukowsi era feo. No es mala, y es bastante fiel a un texto suyo donde cuenta esa historia tal cual la filmaron. Eso fue lo único que me gustó.

    nene: sí, esa es con Mickey Rourke. Bukowski dijo que cuando lo vio entrar en la habitación para interpretar la primera escena que filmaron, se emocionó mucho, porque había captado con exactitud el personaje. La verdad es que es uno de los mejores papeles que hizo Mickey, además de Corazón Satánico, después se hizo mierda la cara y ya no fue lo mismo. La tuve, ya no la tengo.

  42. Ve Says:

    José, quise tener la esperanza de que tu verbo “tener” en pasado, contemplara la posibilidad de que pudieras conseguirla…
    Seguiré en la lucha (y pispeando la programación de I-sat).

    Nene, me da cosita dejar mi teléfono acá.

    Mi mail es: veronikitta (a) hotmail.com

  43. Gaby Cabroni Says:

    Hola José, soy Gaby Cabroni. Como habrás notado soy novata en Córdoba y gracias a Dios cuando me propusieron ser blogger para Córdoba me encontré contigo y tu amigo Pinchilón en el ciber espacio.
    Hacía tiempo que no leía en a web narrar con profundidad y encanto. Como ya dije me contrataron para escribir sobre blogs cordobeses, vos lideras el primer puesto motivo por el cual además de felicitarte debo manifestarlo en el teclado.
    http://elmundo2.blogspot.com/2007/08/el-top-19-de-blogs-cordobeses.html

    Te podrías comunicar conmigo vía mail, quiero preguntarte un par de cosas.
    gracias gaby

  44. Camilo Says:

    Me tocaste lo profundo del corazón!
    Dos de los mayores placeres de la vida combinados… cagar y leer. Ejecutados al mismo tiempo, se convierten en sublime placer.
    Ni los dolores, molestias o calambres pueden opacar la infinita paz que alcanzamos en ese momento.
    En mi baño nunca falta un libro. En general, nunca leo más de uno. Uno para el baño y otro para ir a dormir.
    Suficiente para mi torturado cerebro.
    En este instante, sólo tengo uno (en el baño), Antes del fin de Sábato… debo reconocer que estoy a punto de ahorcarme con siete vueltas de papel higiénico… pero bue, vale la pena.

  45. José Playo Says:

    Ve: veo si la puedo conseguir, pero no prometo nada, supe tener una dvdteca bastante linda, pero prestando fue adelgazando y ahora no tengo nada.

    Gaby: no problem. Abrazo.

    Camilo: Sábato… leí Sobre Héroes y Tumbas en el baño. Fue un mes intenso. Después releí Informe sobre ciegos en la cama, después presté el libro y ya nada fue lo mismo. Lo perdí. ABrazo.

  46. La Eli Says:

    Jose, excelente tu descripción, me pasa igualito a lo que escribiste. También leo muchos libros a la vez, siempre. Uno lo reservo para los viajes en colectivo (generalmente son los libros de cuento, antologías generalmente, así descubro nuevos autores), tengo en casa los otros dos que estoy leyendo que dependen de la hora y el día leo uno a continuación del otro, así consigo que se me mezclen terriblemente las ideas y después cuando pretendo releer algo que me gustó me cueste horrores encontrar en qué libro lo leí!
    Y pensar que hay gente que me dice que no tiene tiempo para leer!! El tiempo lo maneja uno, no te parece?

  47. elrober Says:

    Estoy enojado con el escritor que se llevó la piel de Sábato y escribió La Resistencia, ése libro de mierda me lleva a estar alejado hace como quince días por no saber que carajo leer de la colección de Sábato que tengo todavía con los nylon en la biblioteca. Leí hace años Sobre héroes y tumbas y esperaba aunque sea un poco de aquel genio en los otros libros, pero nada.Fuí a comprar al Espacio Cultural del Dino (muy lindo, muy cheto, pero no te dan bola) El búfalo de la noche, de Guillermo Arriaga y no lo tenían, si alguno lo leyo, me dice así no me clavo.

  48. sugus Says:

    el otro dia fui al carrefuor y habia oferta de libros en la gondola 3 justo enfrente de los salames me compre 2 y 2 y bue….sino quien acompaña al queso cuando corra las paginas… ah cuales eran la dama ducha de juan sasturain y elogio de la locura de erasmo de rotterdam. los otros 2 made in colonia caroya…

  49. José Playo Says:

    Eli: totalmente de acuerdo. Si me pinta leer, ando con un libro para todos lados. Suelo llevarlos al súper para mitigar las esperas en las cajas, al igual que en los bancos. Totalmente.

    rober: eso que decís de las librerías donde no te dan bola me pasa tal cual, no soporto andar como un trompo para encontrar un libro y no poder charlar con el vendedor para que te recomiende algo. Según entiendo, La Resistencia fue un proyecto de novela por entregas en internet. Mirálo vos al Ernesto…

    sugus: esa mezcla gastronómica y literaria es la que justifica la existencia de los hipermercados.

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