Nada mal

el que busca encuentra EEESSSTAAEn lo que va del año no he dicho ni una sola vez mal (en el contexto de, por ejemplo: “me reí mal”).
Tampoco se me ha escapado al término de una frase un nada (de la forma: “Soy José; y, bueno, nada”).
¿Qué gané?
—Usá tu fuerza de voluntad para algo más productivo —me dicta mi subconsciente.
Mi subconsciente se toma esas atribuciones. Al pedo, porque no le doy bola. A veces esa vocecita molesta suena en mi cabeza como una radio. Parlotea y parlotea aleccionándome, como los mensajes nocturnos que escuchaban los bebés en el libro de Huxley. Un Mundo Feliz es una excelente novela. Visionaria, arriesgada. El tipo, hace como cien años, imaginó una sociedad regulada, con clases sociales manipuladas genéticamente para efectuar tareas específicas del escalafón pericias. Así por ejemplo, había algunos (Gamma) que por su intelecto estaban destinados a las tareas pesadas y de mantenimiento, confinados a una fábrica para ensamblar cajas. Desde pequeños, en lugar de canciones de cuna, les ponían una grabación que decía “vas a ser un Gamma, vas a estar chocho de gusto ensamblando cajas”. Es un libro muy loco. Un novelón. No sé la de veces que lo he leído, porque la tesis que subyace a la historia -el fascismo, la discriminación-, es abominable.
“Vas a tener un blog y la gente va a entrar buscando el video de Gama”, me dice mi subconsciente.
No le doy bola.
Hace años que no le doy bola. La última vez fue en el verano del 97. Estaba en el campo disfrutando de un atardecer hermoso en un paisaje serrano. Éramos varios. Había un artista plástico, uno que tocaba la guitarra, un flamante administrador de empresas y una pareja con sus hijos. Tomábamos mate, me acuerdo (ellos, yo no, en esa época el mate me daba diarrea).
Mientras soñábamos con que el paraíso podía ser la repetición eterna de ese mismo momento, de esa misma tarde, por entre medio de unos arbustos apareció una turba de gente que venía borracha.
Al principio nos distrajo un poco el eco tremebundo de sus eructos, el tono subido de sus puteadas y el despliegue de botellas y cajas de vino que sacaban a relucir entre risotadas.
Nosotros, para compensar el equilibrio cósmico, guardamos silencio; los niños se quedaron mirando impávidos con unas galletitas en la mano, el artesano se corrió el pelo de la cara y dejó caer un trozo de alambre que colgaba de sus labios. Todos miramos cómo se instalaba el campamento en una piedra cercana a la que ocupábamos, atónitos contemplamos el bolso que abrieron y del cual brotó una cantidad increíble de aerosoles de colores.
Yo pensé en los científicos forenses del futuro estudiando estos paisajes.
Siempre pienso en los científicos forenses del futuro. Pensé en que tal vez las pinturas rupestres de las cuevas acabarían borrándose y que lo único que serviría para que en las universidades del futuro nos estudien en “Antropología de los Extinguidos” sea el dibujo grotesco de un pene en una piedra, bajo la palabra “PINCHILA” en mayúsculas.
Con los mentones sobre las rodillas y las sierras hincándonos el culo, escuchando el silbido espumante de la pintura abandonando los frascos, vimos surgir de la nada la obra “PINCHILA” – “VIVA YO” – “OMAR PUTO” – “VANE SUA SERGIO” que competía con la puesta de sol, con el cristalino rompecabezas de la luz sobre el agua.
Nuestro paraíso quedó destruido cuando las bolitas dentro de los aerosoles dejaron de tintinear.
Fue la madre de los pequeños la que reaccionó:
—¿Por qué hicieron eso? —gritó.
Hubo un silencio que duró lo que tardaron ellos en soltar otro eructo.
Después, risas. Estentóreas risas.
—¿Qué te metés? —replicó uno de su grupo—. Hacé la tuya, loca.
Mi amiga se incorporó con la intención de enfrentarlos y mi subconsciente, por una vez en la vida, me dio un chirlo en la nuca para hacerme reaccionar a tiempo. “Deberías haber reaccionado antes”, me dijo mi radio interior, “ahora ya es tarde”.
—Dejá —le dije a mi amiga—. No vale la pena.
—Pero mirá —dijo ella señalando las piedras garabateadas—, ¿por qué hicieron eso?
—Los artistas a veces necesitan intervenir torciendo el rumbo de la naturaleza —mentí.
Levantamos nuestras cosas y nos fuimos, escoltados por un redoblante de puteadas.
Nunca volví a ese lugar.
Y nada.
Sé que si ocupara la misma piedra hoy, me daría lástima ver que las pintadas siguen ahí, indelebles mal, como mi falta de voluntad.

33 comentarios to “Nada mal”

  1. cristian Says:

    no voy a decir nada sobre el puesto que estoy ocupando.Indudablemente no me perturba este tema de las posiciones. No soy un filtro de mi entorno, yo soy yo, (no a escribir: ” eh, soy el primero” o.. “uh que grosso, es la primera vez que soy primero” o algo por el estilo, no por favor, NOOOOOO!).
    Que bajón jose, me puse muy triste loco. La unica manera de justificar esas cosas feas que hacemos es convencernos de que somos imperfectos(pero a muy grosso modo), sino no se puede respirar. A medida que pasa el tiempo (de mi vida) me doy cuenta que cada vez me traiciono mas, es asfixiante.En alguna epoca creí que era y que iba a ser una persona que, aunque me quiera convencer, de que no es tan diferente a lo que soy, ni estirando la patita para abajo me toca la coronilla. Ojalá me equivoque-reflexiono iluso-.

  2. elrober Says:

    ¿Sabés qué es peor que proponerse metas que uno no logra concretar?, no proponerse ésas metas por insignificantes que parezcan al momento de plantearlas, ahí, en ése momento me parece que reside la diferencia entre lo que somos y lo que deseamos ser. El otro día leí un articulo en La Voz de un corresponsal en la India, y me corrió un escalofrío al saber que a pesar de haber allá millones de pobres, todos se bancan la situación porque sus creencias religiosas le auguran de seguro un futuro mejor aunque sea en otra vida, prefiero en cambio pelearla con la seguridad de gastar todas la fichas en ésta, no me importan las siguientes, si las hay.
    Pelearlas mal, y nada.

  3. maria tomasini Says:

    Extrañaba esto, mucho.
    el sentarme frente a mi computadora y hablar. y el reto es leer entre lineas el desafio de Jose Playo, porque eso son sus cuentos, el desafio directo a lo que somos, queremos ser, queremos hacer y este cuento o historia nos pone de cara a lo gamma que somos, solemos ser y sin duda seguiremos siendo ¿cuantas cobardias, arrugadas, agachadas amontonamos en la vida? y por que? porque fuimos educados gamma.
    Cristian dijo que cada vez se traiciona mas , tal vez no se admita a si mismo, su yo lo traiciona, elrober propone metas, tal vez no las alcance
    porque porque no las metas de su yo. Si ,gran parte de nuestra vida son condicionamientos gamma, ahora ¿que hacemos con respecto a lo que nos dicen las vocecitas y lo que hacemos en realidad?
    Que lindo es volver. Tal vez el haber perdido cosas en la vida nos ayude a
    encontrar nuevas Bienvenido Sr. Playo

  4. leandro Says:

    estoy en pedo recien vengo de un asado asique maña escribo algo con centido chaaaaaaaaaaa

  5. Walterio Says:

    ¿Alguien me explica la curiosa relación entre el alcohol y la ortografía?

  6. Walterio Says:

    Vándalos y depredadores, especímenes del ecosistema, para los que debería estar habilitada su caza durante todo el año!

  7. mafix Says:

    Los que acostumbramos vacacionar en campings de cordoba estamos mas que acostumbrados a esos grupetes…y los que vacacionamos en campings de cordoba y ya nos pego la onda “quiero estar en silencio, leer un libro y acostarme temprano en la carpita”…nos revientan las pelotas esos grupetes!! Una vez nos robaron un celular en el camping…vaya a saber porque despues se arrepintieron y lo devolvieron…una mina con una mancha enorme en su cara, no debe haber dos en el mundo con esa mancha, asi que dijimos “deja, ya suficiente castigo portar ese rostro!”

  8. cristian Says:

    Duuriiiiiiisimo!!! Otra palabra que playo no diría…. O no Sr. Playo? jejeje

  9. actor secundario bob Says:

    Saludos del crítico de blogs. Tu blog es interesante, me quedaré a leerlo… He entrado por menéame.

  10. lrvisual Says:

    Yo soy un gran iman para atraer foragidos, ebrios, drogadictos molestos, y demas aparatos que habitan el suelo peorro que piso. No se por qué será pero basta con que plante la carpa para que una manga de pelotudos se instalen al frente y me rompan el fino cristal del que está hecho mi necesidad de tranquilidad y silencio….. En el cine, siempre al lado del que se rie de una manera que me da verguenza ajena, de tal forma que me gustaría que se ahogue con su saliva y muera, asi puedo ver la peli tranquilo. En la calle, obviamente el mimo me va a perseguir exagerando cada minúsculo movimiento que yo haga. El señor que abre y cierra las puertas de los taxis en el patio olmos, obviamente no se va a enojar con naie si no le dan una moneda, pero basta con que sea yo el que se baje del taxi, y no le pague, para que me banque una puteada enorme…¡¡¡porqué voy a pagarte por un trabajo que puedo hacer yo mismo tranquilamente!!!….¡¡¡¡y gratis!!!!

  11. lrvisual Says:

    Me he vuelto muy facho, creo….estoy muy pro……

  12. BoyCordoba Says:

    Jajaj, Irvisual, te apoyo en tu lucha!

    “Flaco, yo aprendí de chiquito a abrir la puerta”….es lo que les diría si tuviera ganas de bancarme las miradas reprobadoras de la gente. Normalmente les tiro una moneda de $0,25 y sigo camino, en paz.

    Y los Naranjitas? Acá si la digo, SIEMPRE “Flaco, te pago cuando vuelva y el auto esté entero”. Se enojan, pero bueno, te quieren “alivianar” de $3 o $4, por NADA. No son responsables de absolutamente NADA.

    Un abrazo, Playo. Nuestro subconsciente a veces rompe…mal.

  13. Pablo Giordano Says:

    Yo eliminaría ésto del texto: “—Los artistas a veces necesitan intervenir torciendo el rumbo de la naturaleza —mentí.”

    Con respecto A Huxley siempre pense (estoy hablando de Un mundo feliz 1) que el tipo quedó así por no tomar soma, el boludo.

  14. María Gracia Says:

    A ver… un mundo feliz, excelente. Lo encontré en casa a los 11 años y lo leí sin entender ni la mitad, pero así como el Nilo es el río más largo del mundo, un mundo feliz quedó en mi inconsciente reverberando para siempre. Hay novelas que son así, pasan a ser parte de tu historia y de tu personalidad. En cuanto al tema del “inconsciente como el lado bueno que nos empuja a ser mejores o a hacer el bien”…. eso es como una idea muy católica que nos inculcaron de pequeños y que no existe en realidad. O sea, yo no estudié psicología (calculo que los que lo hicieron podrán ilustrarme sobre el tema) pero estoy segura que mi inconsciente me empuja a hacer lindas cagadas y no el bien la mayoría de las veces. Es decir, a TODOS nos gustaría ser mejores personas, me juego la cabeza que hasta la madre teresa se debe haber sentido imperfecta, pero eso es una característica del ser humano. A ver si un perro pensaría: puta, la verdad es que me gustaría ser mejor perro, últimamente estoy ladrando sin convicción, muevo el rabo como el culo, tengo prejuicios contra la gente que pide, etc. Bué, huevada al margen, a veces me parece que pensamos todo demasiado en vez de relajarnos y tratar de ser felices con lo que somos y lo que no somos también.

  15. José Playo Says:

    cristian: yo creo que cambiar y acomodarse es progresar. Al menos, viéndolo así, el avance no es tan angustiante. Tal vez si esto mismo me pasara hoy, reaccionaría de la misma manera, pero no me sentiría tan mal; me parece que hay cosas contra las que no conviene luchar desde el idealismo. Y me parece también que hay conductas que para cambiarlas, necesitan de otro tipo de intervenciones.

    rober: son posturas, este post es bastante reduccionista, habla de algo muy puntual, habla de la impotencia en un momento determinado. Lo de la India me suena a conformismo, pero tal vez porque no les queda otra. Tal vez nosotros (salvando las distancias) también toleramos y soportamos con la esperanza de que “más adelante” las cosas van a cambiar. No sé, che, muy filosófico para descularlo justo hoy que es lunes por la mañana.

    maria tomasini: a veces siento que los leo y voy cambiando de postura a medida que interpreto sus argumentos. Yo creo en el poder del condicionamiento aprendido. No digo que esté bien, digo que creo que existe, y digo también que en muchos casos, evita que suframos demasiado. ¿Peligroso? Más valeria que lynch.

    leandro: dos vasos de soda y un Alikal.

    Walterio: ni en pedo (por el primer comentario); no quiero creer en eso que dije de los artistas, que tienen la necesidad de intervenir sobre la naturaleza, pero de no verlo así, siento que duele el doble (por lo segundo).

    mafix: uh. Fuerte.

    cristian: no; prefiero “fuerte”.

    actor secundario bob: bienvenido y que le aproveche. Saludos.

    Irvisual: vivimos en sociedad, me digo. Inevitablemente hay que adoptar una postura. La indiferencia es una, claro.

    BoyCordoba: los naranjitas también necesitan intervenir el medioambiente. Dicen.

    Pablo: parafraseando a Aldous, ¡Madre! por tu sugerencia.

  16. José Playo Says:

    María Gracia: al post lo deberías haber escrito vos. Adhiero plenamente a tu argumento. Un beso.

  17. Walterio Says:

    Hay una inclinación humana a querer perturbar lo que ya es perfecto, no alcanza con la contemplación. Surge entonces la necesidad de dejar una señal o de lo contrario, apropiarse de un fragmento del paisaje que promueva su evocación. Para algunos la fotografía no es ni una posibilidad, y mucho menos la impresión dejada en la memoria y como si ya no fuera suficiente el hecho de dejar una pisada, o contaminar el aire con el aliento de la respiración se apela a la contundente blasfemia del graffiti.
    En el Anisacate hay una piedra que por su verticalidad parece un gran pizarrón, un verano apareció profanada con un chorreante “¡Viva el Papo pero que no gobierne!” o algo así que por suerte la naturaleza se encargó de borrar con la paciencia de la lluvia y el viento, pero a veces van más allá y se toman el trabajo de tallar la piedra, la corteza del sauce o las auténticas pictografías indígenas como las de Cerro Colorado en las que por ahí es posible leer sobre las sutiles capas originales “Pocha y Cacho, de Tancacha”. Nunca entenderé ni justificaré por la ignorancia tamaño ejercicio de insensible brutalidad por las que más de una vez me he ganado puteadas y casi, casi alguna trompada.

  18. José Playo Says:

    Walterio: yo siento una carencia importante de huevos para ese tipo de empresas (las que implican detener a alguien que está haciendo algo como eso). Tengo tan arraigada la convicción de no meterme con nadie, que en la práctica me significa clavar los dientes en los nudillos todo el tiempo. Compartimos, parece, el mismo amor por el mismo río. Este verano voy a estar remojándome en él por algunos días, ya arreglaremos para tomarnos unas cervezas en las cercanías.

  19. Pablo Giordano Says:

    Con respecto a mi sugerencia: olvidé detallar que yo eliminaría eso para que el post quede perfecto. Si no, es solo un post que está bueno (cómo si eso fuera facil).

  20. Pablo Giordano Says:

    Y con respecto a los ándalos y nuestra dejadez creoq ue uno se siente impotente. Es que a esta gente habría que explicarles tantas cosas!!!

  21. Pablo Giordano Says:

    Escribí rápido y para la mierda. Quise decir que la pereza nace de la cantidad de trabajo que tendríamos que hacer para corregir algunas cosas…

  22. José Playo Says:

    Pablo: se entiende, creo que no existe el post perfecto, por lo menos el muy cabrón nunca visitó este blog. Abrazo.

  23. Jackie Says:

    En cierta ocasión, cagué a puteadas a dos policías en el metro (subte), cuando uno de ellos garabateaba alegremente las paredes del vagón… todos miraban y nadie decía nada… nadie hizo nada, hasta que yo, una petisa insolente, con cara de puberta, alcé la voz para recriminar tan cobarde acción, los hice ponerse de mil colores, mientras salían cagando los muy hijos de puta… ¿alguno me dijo algo?, no. Soy consciente de que no faltará alguno que se atreva a contestar, tal como uno de los pendejos le hicieron a tu amiga; pero puede más mi sentido y amor por la belleza, el equilibrio, la pulcritud y el respeto hacia los demás, que chocan terriblemente con el profundo asco que me provoca ver a un imbécil grafiteando muros, viejas gordas con perros asesinos y la injusticia del que abusa de los débiles… para esas lacras, siempre tengo algo qué decir, aunque procuro no hacerlo si estoy con alguien… prefiero correr el riesgo sola, sin afectar a terceros, entiendase mi marido, amigos, etc… (no me gusta que las cosas lleguen a los golpes y que a mí me hagan a un lado.) Además, estando sola, siempre lo piensan dos veces antes de siquiera intentar hacerme algo. 😉

  24. Walterio Says:

    Lo que seríamos juntos Jackie!

  25. Jackie Says:

    Walterio, desde que nos juntaron en la foto de la juntada, hicimos un lindo click. ¡San Enpedito es sencillamente adorable!

  26. José Playo Says:

    Jackie: envidio tus bríos para hacer que algunas cosas cambien. Y te aplaudo, claro.

    Walterio: ya lo contestó Jackie.

  27. Chuno Says:

    A mi me recordo esto: Que mal!!

  28. bartolo Says:

    Jose, queria leer nuevamente el “escatologicamente” y no lo encuentro, como hago. Gracias.

  29. José Playo Says:

    Chuno: como leí una vez en un blog (no recuerdo cuál): ¿hay algo que los Simpsons no hayan parodiado?

    bartolo: estoy republicando lentamente los textos que se perdieron (hubo una suerte de accidente que hizo que todo el blog explotara a la mierda -ahí tenés algo escatológico para variar-, llevándose los posts y los comentarios y las secciones y las fotos). Paciencia, es lo único que puedo por ahora. Gracias a vos por preguntar.

  30. leandro Says:

    tiene mucho que ver walterio.

  31. leandro Says:

    ni en pedo escribo como la gente. jajaja

  32. Walterio Says:

    Leandro: yo directamente no se lo que digo. Sería una proeza que intente escribir algo aunque por las cosas que por ahí encuentro parece que de tanto en tanto, lo hago (temo no recordar cosas peores).

  33. Andreievna Says:

    Quiero llorar.
    Por otro lado, como bien lo muestra el libro de Huxley, no hay mundos felices. Deberías haber sabido que esa imagen perfecta era la contracara de los borrachos aerosol

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