Si alguien tiene los mails de Sabina y de Serrat, avísenles que me regalaron una entrada y que el miércoles voy a ir a verlos.
¿Miedo? Un poco. Es mi primer recital, nunca fui a uno.
Bah, vi Amparanoia en un teatro, pero no cualifica.
De la misma forma, vuelvo a dar gracias e increpo a mis amigos diciendo: si alguien tiene el mail de alguno de los de Soda Stereo, avísenles que me regalaron también una entrada para ir a verlos, que voy a estar en un lugar indefinido al que la gente llama “campo” (a secas, como si fuera, no sé, un páramo), que voy a seguir fóbico sin importar qué pase en lo de Sabina-Serrat, y que no pienso ponerme a nadie al hombro.
He visto recitales. Eso hacen las novias, las amigas, las hermanas, las primas, con sus compañeros, se suben. Pero no lo lograrán conmigo, porque no da: sufro de un lugar indefinido al que los médicos llaman “lumbares”.
Es la primera vez en mi vida que pisaré un estadio para que me reciten. Me regalaron sendas entradas para mi cumpleaños.
Extraños regalos.
Con lo de Sabina-Serrat tengo muchas expectativas, los dos me gustan, me parecen buenos viejos; respetables. Soda Stéreo no me gusta. A mi mujer le gusta. Me pasaron un Best Of, porque si no me sé las letras, voy a quedar como un boludo parado en medio de un lugar indefinido al que la gente bautizó como “campo”, balbuceando canciones entrecortadas. No sé a ustedes, pero a mí me resulta más molesto que bocina de remisse ver que alguien se hace el que sabe una canción y canta cualquier estupidez en lugar de la letra posta.
¿Qué posibilidades hay de que me encuentre con alguien conocido en un lugar indefinido al que la gente llama “campo”? ¿Qué es, aproximadamente, el “campo”? ¿Quedará bien si me pego un desmayo en él?
Tengo latidos irregulares en el pecho y no estaría mal para salir rápido de ahí si las cosas se ponen feas hacer una escena y caerme seco.
He visto que te levantan en andas y te sacan, en esos casos. Unas 500 docenas de manos en el culo te balancean hasta la puerta, donde te dan oxígeno y te palmean la espalda y te masajean.
Los nervios…
Años de tratamiento y medicación para superar mi fobia y ahora voy a tirar toda esa guita y ese tiempo en el “campo” para que una muchedumbre sudada y excitada me los pisotee.
“Molesto como bocina de remisse” es un buen chiste.
Es mío.
Dejo constancia, porque uno nunca sabe.










